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Buddah bowl o el plato “ferpecto”

Supongo que lo he dejado bastante claro alguna vez, pero no soy nutricionista. Tampoco soy chef. Y tampoco el plato de la foto se parece demasiado a los buddah bowls, o buda bols, que habréis visto por ahí. Mis consejos se basan en mis propias vivencias; en los cambios que experimenté cuando decidí cambiar de alimentación; en mi deseo de compartir lo que ocurre en mi cocina cuando me encierro durante horas y salgo emocionada con algún descubrimiento.

Mi proceso hacia una alimentación de origen vegetal no se centró únicamente en dejar de comer carne. Si bien es cierto que ese fue el pilar principal, no todo es tan sencillo como quitar el bistec del plato. Hay que aprender a comer de forma consciente y equilibrada para evitar posibles carencias nutricionales. De repente, una tiene que pensar si está tomando la cantidad suficiente de proteína, de hierro, de calcio, de vitamina C… ¡Vamos! Es para volverse loca. Creo que esas preocupaciones son las que pueden conducir a más de una a querer abandonar la dieta vegetariana. ¿Para qué comerse tanto el tarro si comiendo carne todo parece solucionarse?

De modo que, cuando una se enzarza en este mundillo vegetal, el reto más difícil es el de combinar los alimentos en el plato, de forma que resulte un menú equilibrado. Y, en ese punto, algo que me fue tremendamente útil fue descubrir el buddah bowl.

Alguna vez leí que se les llama así porque se trata de llenar un bol con bastante comida, de forma que parece una panza, como la de Buda. Parece una tontería, pero el hecho de ver los alimentos en un solo plato, nos da información a golpe de vista sobre si el plato es equilibrado o no. En el bol, tenemos que combinar unos cuantos alimentos de diferentes grupos y, en la medida de lo posible, en las cantidades apropiadas. A continuación, os dejo mis trucos para el montaje del plato.

Reglas para crear un Buddha Bowl “ferpecto”:

1. SENCILLEZ:

Prima por encima de todo. Deben ser alimentos poco o nada procesados; los que no necesitan etiquetas porque el único ingrediente es el propio alimento en sí.

2. ECOLÓGICO:

En la medida de lo posible y siempre que el bolsillo lo permita.

3. PROXIMIDAD y ESTACIONALIDAD:

Nuestro cuerpo necesita comer lo que tenemos cerca. Los productos de temporada son buenos, no solo para la salud, sino para el medio ambiente y para la economía local. Además, suelen ser mucho más sabrosos, porque han sido recogidos en su punto óptimo de maduración. Si queréis saber más sobre el tema, os invito a consultar esta web.

4. CRUDO Y COCIDO:

Pero cuanta más cantidad de crudos, mejor.

5. DIVERSIDAD:

En el plato se deben combinar los alimentos según su grupo. Para que exista un buen equilibrio, podéis tomar como referencia las proporciones ideales según la macrobiótica. Imaginad que este gráfico circular es vuestro buddah bowl.

proporciones macrobiótica - Buddah bowl o el plato "ferpecto"De modo que debería contener:

  • 40-60% cereal integral: arroz, mijo, pasta, bulgur, quinoa…
  • 10-22% de proteína: hummus, lentejas, tofu, seitán, tempeh, judías…
  • 1-10% ensaladas: verduras de hoja verde crudas, llenas de clorofila. También podéis usar hierbas aromáticas, como cilantro, perejil, cebollino o menta.
  • 20-35% verduras: combinar crudas con cocidas. Acostumbraos a añadir algunos pickles o encurtidos, como aceitunas, pepinillos, chucrut… que son probióticos naturales ideales para reforzar nuestro sistema inmunológico y favorecen la digestión.
  • 0-5% frutos secos: nueces, anacardos, almendras…
  • 3-7% semillas, aceites, algas, sal…

6. COLOR:

El plato tiene que tener como una pequeña obra de arte, en la que vosotras tendréis que jugar con la paleta de colores.

7. ALIÑO:

Siempre intento currarme alguna salsa, que puedo guardar en el refrigerador durante varios días . Os dejo algún ejemplo de algunos aliños que quedan bien en cualquier buddah bowl. Si no tienes tiempo, una buena vinagreta con AOVE bastará.

Sobre todo, no os agobiéis si os falta alguno de los ingredientes. Si un día no podéis comer algas, o ya no os quedan semillas para poner como topping, NO PASA NADA. Seguramente que lo supliréis en alguna otra comida, así que no cunda el pánico.

Y así me despido hoy, animándoos a que, como yo, hagáis más buddah bowls y menos guerras.

¡Salud y comida rica!

Fuente:

http://macrobioteca.com/es/las-proporciones-adecuadas-segun-la-macrobiotica/

 

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