Hablar en femenino

mujeres y lenguaje

Estoy cansada de tener que morderme la lengua cada vez que escucho que es incorrecto utilizar un tratamiento femenino, aun habiendo mayoría de mujeres hablantes o receptoras. ¿Una de las razones? Que se trata una forma no reconocida por la RAE. Claro que, motivo de más para hacer lo que me plazca, si lo dicen los inmovilistas de la RAE, que todavía no entienden que el lenguaje, como la sociedad que lo reproduce, es dinámico y vivo, y debe evolucionar atendiendo a las nuevas necesidades.

Es triste que todavía la mayor parte de la gente acepte como “correcto” que, en una sala de conferencias con noventa y nueve mujeres y un hombre, se hable de “los” asistentes. Parte de esta responsabilidad, además de los discursos políticos y culturales que siguen sosteniendo el modelo patriarcal, la tienen precisamente nuestras autoridades lingüísticas, miembros de la RAE, tan impermeables a las nuevas demandas, y con los que ideológicamente no me siento identificada. A modo de ejemplo, fijaos que todavía no se han molestado en incluir la palabra ninfómano en su sagrado diccionario, aunque sí la versión femenina.

ScreenHunter_2742 Sep. 21 13.19

Dicho esto, he decidido que, como este es mi blog y aquí puedo escribir como quiera, hablaré en clave femenina en todos mis posts. Os voy a explicar una de las teorías que fundamentan mi decisión por si a vosotras también os apetece hablar “mal”, y desobedecer.

Hace un tiempo conocí la obra de George Lakoff, “No pienses en un elefante”. Lakoff es un lingüista estadounidense que defiende que nuestros pensamientos están organizados en metáforas, las cuales nos hacen entender la realidad de una forma determinada. Se trata de marcos conceptuales que determinan nuestra forma de interpretar el mundo. No podemos acceder de forma consciente a ellos, pues forman parte del inconsciente cognitivo; es lo que conocemos como sentido común. La única forma de conocer estos marcos es a través del lenguaje. De esta forma, Lakoff interpreta que un cambio social implica un cambio de marcos y, para cambiar de marcos, debemos cambiar el lenguaje: “pensar diferente implica hablar diferente”.

Así pues, el cambio social requiere previamente de un cambio en el lenguaje para transformar, a su vez, los marcos conceptuales y romper con antiguas estructuras mentales que utilizamos para interpretar el mundo. Son éstas metáforas, empleadas de forma inconsciente en nuestra vida cotidiana, que forman parte de este sistema conceptual el cual incide sobre nuestra forma de pensar y sobre nuestras acciones.

Desde la perspectiva de género, es indudable que el lenguaje delata un marco conceptual claramente patriarcal; basta con analizar metáforas sobre el amor romántico, que reproducen la desigualdad de la mujer frente al hombre.

En la misma línea de Lakoff, está Anne Pauwels, quien promueve la acción lingüística, un uso no sexista de la lengua, para apoyar el cambio social. Con el uso prioritario del masculino y la gran cantidad de metáforas que se utilizan en nuestro discurso habitual de forma inconsciente, ayudamos a perpetuar las desigualdades de género, colocando a la mujer en un irremediable segundo plano.

Intentemos romper nuestros marcos conceptuales cargados de connotaciones sexistas y pongámonos en primera línea, hablando en clave femenina. Es difícil, pero será el cambio en nuestro lenguaje el que nos conduzca al cambio social.

imagen: http://ideasimagenes.com/49-imagenes-con-frases-feministas-para-descargar-enviar-y-compartir/

http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1599

http://mujerpalabra.net/pensamiento/coralherreragomez/culturalpatriarcallenguajepatriarcal.htm

 

Si te gusta, ayúdame a difundir

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *